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Taller de tesis de maestría

Profesores del Departamento de Teología Práctica y estudiantes del programa de Maestría en Liturgia, que residen en Matanzas y zonas cercanas, nos reunimos hoy (28 de abril) para presentar y evaluar las propuestas de diseños de tesis. El taller aportó valiosas reflexiones e ideas para mejorar los diseños sobre las investigaciones que próximamente iniciarán nuestros maestrantes. Estamos agradecidos por el esfuerzo realizado para trasladarse hasta la sede central del Seminario, que hizo posible que el 100% de las personas convocadas estuvieran presentes. Estamos seguros que, con este taller, se hizo un aporte significativo al mejoramiento del camino que ha de culminar con las defensa exitosa de las tesis para recibir el título de Master en Liturgia.

Héctor: «VIVIR NUESTRA FE CON LOS PIES EN LA TIERRA»

Entré en el SET en un momento de transición, octubre de 1962. La inesperada ausencia del rector Alfonso Rodríguez Hidalgo generó situaciones de caos que poco a poco se fueron resolviendo. Por otro lado, no llegué como muchos estudiantes que arribaron al SET provenientes de los colegios cristianos con un sentido de disciplina «controlada». Llegué después de tres años de total independencia al estar estudiando y trabajando en La Habana, acumulando experiencias diversas. Eso hizo que el concepto que tenían, especialmente los estudiantes anteriores de «la colina sagrada» fuera desapareciendo para hacernos vivir nuestra fe «con los pies en la tierra». En ese aspecto, el Seminario fue útil en prepararnos no sólo en conocimientos sino también en las «relaciones humanas». Justamente se empezaron dos cursos «Iglesia y Sociedad» y «Ecumenismo», que tendrían gran influencia en mi vida y los cuales, pasados los años, estarían bajo mi responsabilidad. Por otro lado, el Seminario me sirvió para ampliar mis relaciones humanas y eso me ayudó mucho en mi trabajo pastoral al igual que en mis labores ecuménicas. Doy gracias a Dios por mis profesores y por mis compañeros de estudios con quienes mantuve siempre una relación de respeto y cooperación. Pasados los años fui miembro de la Junta Directiva del SET y Presidente de la misma. Pido a Dios que –en cada época— el Seminario cumpla adecuadamente con su misión de preparar a estudiantes y profesores para responder día a día al llamado de Dios. HECTOR MÉNDEZ RODRÍGUEZ, estudió en el Seminario Evangélico de Teología (1962-1965) para obtener el título de Bachiller en Teología. Graduado del South Florida Center for Theological Studies como Doctor en Ministerio (1999). En el SET impartió clases de: Iglesia y Sociedad, Ecumenismo y Administración pastoral. Presidió la X-XI-XII y XIII Asamblea Nacional de la IPRC (1985-1992) y moderó el V Sínodo de la IPRC (2005-2006). Actualmente reside en la ciudad de Doral, Florida, EUA.

UNA RESPUESTA CONCRETA A LA CRISIS DE AGUA POTABLE

Un equipo de trabajo, formado por tres integrantes de la iglesia presbiteriana Saint Johns (St. Johns Presbyterian Church), en Jacksonville, Florida, visitó hoy 20 de abril la sede del SET en La Habana, con el propósito de apoyar el funcionamiento eficiente del sistema de purificación de aguas, que funciona aquí desde el pasado mes de enero. Este servicio de agua potable, que se ofrece gratuitamente a la población, forma parte de proyectos sostenibles que patrocina LIVING WATERS FOR THE WORLD, una organización cristiana dedicada también a fomentar buenas prácticas de higiene y saneamiento en varios países en desarrollo. Acompañaron al grupo que aparece en la foto, Moraima y Yosmel, ambos miembros de la red LWW-Cuba.

Edelberto: en el Seminario la «DIVERSIDAD DE TRADICIONES ENRIQUECÍA CADA DEBATE Y SE APRENDÍA A RESPETAR LOS CRITERIOS DIFERENTES»

Llegué a estudiar al Seminario con el primer grupo de Bachillerato en Teología en la modalidad semipresencial. Como todo lo que inicia fuimos descubriendo –tanto estudiantes como profesores— la dinámica de esta modalidad; cada dos meses íbamos al Seminario para vencer las asignaturas y eso implicaba clases mañana y tarde y a veces por las noches. El grupo estaba formado por personas de la Iglesia Episcopal, Iglesia de Dios, Hermandad Cristiana Agraria, Ejército de Salvación, FIBAC e Iglesia Presbiteriana-Reformada. Esta diversidad de tradiciones enriquecía cada debate y se aprendía a respetar los criterios diferentes y a descubrir lo que pensaban otras personas e incorporar lo que considerábamos valioso de los demás. Soy pastor en la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba (IPRC), y con el tiempo llegué a presidir la Junta Directiva del Seminario, lo que me abrió la posibilidad de conocer las complejidades que se viven tanto desde el punto de vista docente como administrativo; realmente nunca pensé ser Presidente de la Junta y tampoco nunca imaginé cuánto esfuerzo se hace para mantener funcionando el Seminario. Doy gracias a Dios por las experiencias vividas, por los momentos de formación, reflexión y acompañamiento. Doy gracias a Dios por el claustro de profesores, por cada persona que trabaja en el Seminario. Un abrazo afectuoso a quienes dedican sus vidas y dones a este lugar. (Edelberto J. Valdés Fleites, licenciado en Ciencias Biológicas (1978, Universidad de La Habana) y graduado de bachiller en teología (2011, SET). Ha sido Secretario general de los Sínodos XII y XIII de la IPRC [2017-2021])

Rody: «PARA MÍ EL SET FUE EL MONTE DE MI TRANSFIGURACIÓN»

Entré al Seminario Evangélico de Teología en Matanzas dos semanas antes de iniciar el curso 2000-2001 y me fui un año después de lo previsto, en el curso 2004- 2005. Esta no fue una escuela común, no fue siquiera tan solo una escuela de teología. Más que dormitorios, capilla, comedor, biblioteca y jardines, el SET fue un constructor de sentido, una oportunidad para hacer amistades para toda la vida, más allá de la distancia y el tiempo. Fue un espacio para fortalecer mi fe. Fue un torbellino de ideas, opiniones, proyectos y sueños, que no solamente me ayudó a convertirme en el sacerdote que soy, sino que me ofreció un tiempo sagrado para conocer una Cuba diferente, una Iglesia desconocida, una Biblia que a veces era incorrectamente interpretada y transmitida; una liturgia que nace no de un manual, sino de la experiencia del pueblo que adora a Dios en Espíritu y en Verdad. El SET es como un tatuaje, una marca en lo profundo de mi corazón y de mi alma. A quienes me formaron, a quienes me acompañaron en clases, a mis amistades de batallas y celebraciones, a cada edificio, pared, árbol presente en esta colina, gracias. Al decir de algunos, el SET es la colina de los demonios, pero para muchos, gracias a Dios, es la colina santa. Para mí fue el monte de mi transfiguración. (Rody Pérez Risco. Episcopal, graduado como licenciado en teología (2005), actualmente candidato a Master en Liturgia)