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Una institución dedicada a la formación de líderes cristianos

Sobre el SET

Desde su fundación en 1946, en la ciudad de Matanzas, el Seminario Evangélico de Teología, ha sido una cantera de liderazgo para el movimiento cristiano en Cuba. Diferentes Iglesias protestantes han unido esfuerzos para ofrecer una educación teológica de excelencia, en sintonía con la realidad y las demandas de las iglesias cubanas y de otras partes del mundo. Con una trayectoria de cerca de ocho décadas, continúa siendo un espacio para la reflexión y el diálogo tanto dentro de la gran familia cristiana, como con otras expresiones religiosas presentes en Cuba.

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Acontecer del seminario

La calle de la escalera

La calle de la escalera

17 de marzo de 2026

La calle Jesús María (hoy calle 63) bordea la mayor parte del terreno donde está enclavado el Seminario Evangélico de Teología, en Matanzas. Esta calle atesora uno de los sitios más pintorescos de la ciudad: la famosa escalinata de Jesús María, la más alta de Matanzas, que cuenta con una longitud de 120 metros, 137 peldaños, 11 descansos y 10 jardineras. Su construcción –orgullo de los matanceros— se remonta al segundo lustro de los años 40 del pasado siglo. Y coincido con el doctor Ercilio Vento, historiador de la Ciudad, en que la escalinata de Jesús María, que se extiende desde Manzaneda hasta Zaragoza, es «sin dudas la más hermosa de las calles-escalera de Matanzas». La «calle de la Escalera», como muchos la llaman, no forma parte del Seminario ni siquiera lo bordea, pero tampoco le es completamente ajena. Por su cercanía –apenas unos pocos metros la separan de la entrada del Seminario por Manzaneda—, ha sido paso obligado de muchos seminaristas, especialmente de quienes íbamos a la antigua estación del tren eléctrico de Hershey, para trasladarnos los fines de semana a La Habana, o simplemente de quienes descendían sus peldaños para dirigirse a cumplir sus prácticas pastorales en las distintas iglesias de la barriada de Versalles. También transitaban por ella quienes deseaban visitar el parque zoológico matancero o parque Watkin; y bajaban y subían esta monumental escalera varias veces al día quienes se esforzaban por mantener su cuerpo en buena forma física. Ya próximo a cumplirse las primeras ocho décadas de existencia de «la escalera de Jesús María», nos complace dedicar este pequeño reconocimiento a este lugar tan firmemente presente en el album de recuerdos de quienes estudiamos en nuestro amado Seminario.