El XXIV Instituto Bíblico-Pastoral (IBP) del Seminario Evangélico de Teología (SET) concluyó como un espacio de formación, reflexión y diálogo que reunió a líderes y personas vinculadas al acompañamiento de sus comunidades, con el propósito de fortalecer herramientas para la prevención de las adicciones desde una perspectiva bíblica y pastoral aplicada a la realidad contemporánea. A lo largo de sus jornadas, el Instituto propició un proceso de encuentro, intercambio y aprendizaje colectivo en el que los participantes pudieron compartir experiencias, identificar desafíos presentes en sus contextos eclesiales y profundizar en enfoques de acompañamiento más cercanos y sensibles a las realidades de las personas. La primera jornada estuvo dedicada a la acogida e integración de los participantes. El profesor Francisco Marrero, director de esta edición del Instituto y responsable del Departamento de Teología Práctica, presentó el programa general utilizando dinámicas participativas que permitieron explorar las ideas, percepciones y experiencias que los asistentes traían consigo en relación con las adicciones. Estas dinámicas evidenciaron la diversidad de miradas dentro del grupo y la complejidad del fenómeno abordado. Foto: Ingrid Fundora Hernández El primer día concluyó con la proyección y análisis del filme británico "Trainspotting" (1996), que permitió abrir un espacio de reflexión sobre las consecuencias del consumo de drogas y la necesidad de acompañamientos sostenidos en contextos de vulnerabilidad. Foto: Ingrid Fundora Hernández Durante el segundo día, la pastora y psicóloga Alicia Sevila Hidalgo impartió la conferencia: “El fenómeno de las adicciones”, donde ofreció elementos para su comprensión desde las dimensiones personales, familiares y sociales, y subrayó la importancia de las respuestas integrales en los procesos de acompañamiento. Foto: Ingrid Fundora Hernández En la sesión de la tarde, el profesor y pastor Daniel Montoya Rosales dirigió un estudio bíblico centrado en la afirmación del cuerpo como espacio de cuidado y responsabilidad, que generó un enriquecedor debate acerca de la dignidad humana y la vida en comunidad. Foto: Ingrid Fundora Hernández Uno de los momentos más significativos del Instituto fue la escucha de experiencias con personas adictas en procesos exitosos de recuperación. Estas vivencias generaron un profundo impacto en los participantes, muchos de los cuales acompañan realidades vinculadas a las adicciones en sus iglesias o en sus entornos familiares, todo lo cual sirve de ayuda para construir espacios de escucha, acompañamiento y apoyo mutuo. Foto: Ingrid Fundora Hernández El tercer día se desarrolló el taller: “Fundamentos bíblicos y pastorales para prevenir las adicciones”, facilitado por los docentes Orestes Roca Santana y Beidy Casas Aragon. Este tiempo contribuyó al análisis de las realidades de cada una de las iglesias representada, a través del compartir de contextos, desafíos y oportunidades; y para avanzar en la identificación de estrategias de prevención y acompañamiento adaptadas a sus comunidades. Foto: Ingrid Fundora Hernández El Instituto cerró con un tiempo dedicado a evaluar el programa desarrollado, ¿cómo fueron cumplidos sus objetivos?, ¿qué debemos mejorar en el futuro?, ¿qué se ha aprendido? y ¿qué consecuencias puede traer la aplicación de lo recibido aquí para los entornos eclesiales y familiares en que nos movemos? Seguiremos procurando que esta línea de aprendizaje, que representan los Institutos bíblico-pastorales, pueda seguir fortaleciendo al liderazgo para la misión que llevan a cabo las Iglesias en nuestro país. Foto: Ingrid Fundora Hernández