Un jardín de gratitud al maestro Castellanos

El Jardín de Paz, donde descansan las cenizas de varias personas cubanas y extranjeras que han contribuido a hacer grande esta institución, recibe por estos días gracias al esfuerzo del trabajador del Seminario, Lázaro Roberto Pérez, una atención especial. Para Lázaro Roberto, el acercamiento a este lugar ha despertado su interés por conocer quiénes fueron las personas que aquí descansan, y en particular siente admiración por la figura del inolvidable «maestro Castellanos», quien recientemente cumplió un año más de su pascua a la eternidad. Por este motivo, Lázaro Roberto sembró en el sitio donde reposan las cenizas del «maestro», lirios y romerillos que son plantas cuyas flores eran del gusto y preferencia del recordado profesor.

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