El 1 de octubre, el Seminario Evangélico de Teología (SET) cerró su jornada teológica 2026 con una acción de gracias por su aniversario 80, celebrado en la capilla «La Resurrección», de su sede en matanzas.

Quienes nos acompañaron
Entre los presentes se encontraban: el Pbro. Reile Marrero Ruiz, moderador del XV Sínodo de la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba; el Rev. Ángel Roberto Rivera, obispo de la Diócesis Episcopal de Cuba; el Rev. Waldemar Murguido Sánchez-Quirós, presidente de la Asamblea de la Fraternidad de Iglesias Bautistas de Cuba; el Rev. José Agustín Zamora Gil, rector de la Catadral Diocesana de Matanzas y director del centro La Milagrosa; el Pbro. Joel Ortega Dopico, en su condición de Presidente del Consejo de Iglesias de Cuba; representantes encargados de la atención de asuntos religiosos por el Partido Comunista de Cuba; representantes del Claustro docente del SET; Lindi Michel como representante en Cuba del Departamento Misionero (DM), de las iglesias protestantes en Suiza; estudiantes y miembros de varias iglesias y organizaciones ecuménicas. Así como un grupo de visitantes internacionales que integran la Cuba Partners Network, de la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de América.

Una historia compartida
Tres personas egresadas del SET, se refirieron al papel del Seminario para su vida de fe y servicio: la pastora Liudmila Hernández Retureta, que trabaja ahora con la Iglesia Evangélica de Berlín-Brandeburgo y Alta Lusacia silesiana; la reverenda Lis Margarita Hernández Martínez, de la Iglesia Episcopal en Cuba; y la reverenda Wanda Hernández Murga, pastora de la Primera Iglesia Bautista de Matanzas y coordinadora general del centro Kairós.

«No es lo mismo teorizar ni explicar el ecumenismo que vivirlo», compartió una de ellas, recordando que fue en el día a día del campus donde aprendió el respeto a la diversidad de tradiciones de fe.
«El Seminario Evangélico de Teología siempre será nuestra colina santa y siempre será nuestra casa», señaló otra de las testimoniantes.
El mensaje central estuvo a cargo del Rector del SET, presbítero doctor Ary Fernández Albán, basado en el texto bíblico de la Segunda Carta de Pablo a los Corintios (6,3-10 DHH). El texto sirvió de punto de partida para reconocer la autenticidad de la misión del Seminario frente a las críticas y sospechas que algunos profieren, y defender la verdad de que solo por la gracia de Dios hemos logrado vencer no pocos obstáculos y dificultades, y celebrar alegres ahora estos bendecidos 80 años de existencia.

«Unas veces se nos honra, y otras veces se nos ofende; unas veces se habla bien de nosotros y otras veces se habla mal… parece que no tenemos nada, pero lo tenemos todo», expresó el rector en su mensaje.
En sus palabras, el Rector afirmó, además, que «nunca hemos sido, ni seremos, una corporación universitaria con fines de lucro», subrayando que la relevancia del Seminario por el número de estudiantes matriculados o graduados, sino por su fidelidad a una vocación de servicio.
Como ejemplo de ese compromiso, recordó que durante los momentos más difíciles de la pandemia de Covid-19, el «Seminario funcionó como un hospital de campaña pediátrico» por más de un mes, prestando servicio a más de mil personas, entre pacientes, acompañantes y personal de salud, que pasaron por sus instalaciones.

Un envío hacia el futuro
Las palabras finales estuvieron a cargo del obispo episcopal de Cuba, Ángel Roberto Rivera, quien despidió a los participantes con el encargo de compartir, con sus iglesias y comunidades, la alegría de la celebración de estos primeros 80 años de historia del Seminario Evangélico de Teología.
Agradecimientos
En el culto se dio lectura a las cartas de felicitación enviadas por la Iglesia Presbiteriana-Reformada en Cuba y por la Fraternidad del Iglesias Bautistas de Cuba. Y presentes enviados por la FIBAC y el Centro Kairós.
