
Autores: Pablo van der Harst y Nelly Noorland
«Hemos agrupado en este libro algunas técnicas participativas, con la esperanza de que puedan contribuir al mejoramiento de la educación cristiana en grupos de creyentes adultos y adolescentes. Las técnicas aquí descritas pueden facilitar una verdadera interacción entre animadores (pastores, religiosos, delegados) y participantes, siempre y cuando los primeros tengan un interés genuino de hacer una teología al “escuchar al pueblo”- Porque quien va a trabajar con estas técnicas tiene que tener la suficiente ingenuidad y sinceridad para no querer imponer su propio esquema (teológico, ideológico), sino dejarse sorprender por la sabiduría de todos los presentes. La función del animador es solamente retar al participante para que piense, ayudarle a sistematizar para que no se pierda, y después… dejarle con el apetito de querer saber más.
«Pero las conclusiones las tiene que sacar la propia gente.»